Creí que tus palabras eran sinceras, que cuando me hablabas de tu vida era porque de alguna forma, esperabas que algún día formase parte de ella. Porque cuando me contabas tus problemas, era porque querías que te ayudara, porque poco a poco iba formando parte de ti.
Sólo quería que supieras que estaba ahí y que si algún día querías que formase parte de ti lo iba a hacer encantada. Tu error fue creerte demasiado superior y aunque me tenías, me dejaste,hasta el punto en que te olvidaste de seguir rodeándome con los brazos y me dejaste libre. Tanto fué lo que te olvidaste de seguir queriéndome, que ni tus palabras a tiempo, ni tus sonrisas ensayadas, ni la más sinceras de tus miradas pudo convencerme para volver...

Nenhum comentário:
Postar um comentário